Blog CITEA Alzheimer

La enfermería en el cuidado de personas con alzheimer

FORMACIÓN ALZHEIMER Deje un comentario  

PAT_formacion_cuidadores

Juan Jarcía Lázaro nos cuenta cual es la labor de la enfermería en el cuidado de personas con alzheimer en la sección “los profesionales hablan”.

El trabajo de enfermería en CITEA está encaminado a la manutención de un buen estado de salud general del paciente y por tanto, de una buena calidad de vida, teniendo en cuenta la perspectiva bio-psico-social del individuo.

En el trabajo diario se realizan actividades y toman decisiones siguiendo el plan de cuidados que se realiza de manera individualizada para cada paciente, así como sobre las posibles complicaciones que puedan aparecer sobre el control del estado de salud (constantes vitales), medicación, alimentación, hidratación, higiene personal, eliminación tanto urinaria como fecal, curas, prevención de caídas, etc y se mantiene una comunicación fluida con las familias de los usuarios, tanto verbalmente (con encuentros personales y/o telefónicamente) como por escrito (mediante cartas e informes) ya que según vaya evolucionando la demencia estos pacientes van a ir demandando mayor grado de cuidados y/o atención. Además, al trabajar dentro del equipo multidisciplinar se toman decisiones sobre la derivación al profesional correspondiente ante cualquier complicación surgida, tanto en los talleres como en sus domicilios.

La enfermería en el cuidado de personas con alzheimer dentro de CITEA se realiza en varios programas PAT, puedes concerlos AQUÍ


Pérdidas de memoria

FORMACIÓN ALZHEIMER Deje un comentario  

perdida de memoria

¿Qué hacer ante las pérdidas de memoria?

Principalmente hay que diferenciar si esas pequeñas pérdidas de memoria, pequeños despistes u olvidos de la cotidianiedad, corresponden al envejecimiento normal o pertenecen a un deterioro leve de la memoria. Este deterioro leve no tiene por qué significar la relación con una demencia.

Deben realizarse pruebas de neuroimagen para observar la actividad cerebral y diferenciar también si pertenece a la evolución normal del cerebro y no a una patología neurológica. Esta difererenciación también puede observarse a través de pruebas de neuropsicología, mediante test clínicos, como por ejemplo el Test Barcelona u otras reconocidas.
Esta prueba va a detectar en profundidad y de forma clínica la cualidad de esas pérdidas de memoria, lenguaje, tipos de memoria, reconocmiento, orientación etc, todas aquellas funciones mentales superiores que se verán afectadas en el transcurso de una demencia.

Si se considera que las pérdidas de memoria pertenecen al envejecimiento normal se deben realizar ejercicios de memoria y del resto de funciones mentales para fortalecer el cerebro, así como llevar una dieta sana y realizar ejercicio físico, todo ello diariamente.

En el caso en el que se considere que las pérdidas de memoria pertenecen a un deterioro cognitivo leve, la estimulación de las funciones mentales debe realizarse con mayor profundidad y control, con el objetivo de intentar evitar que ese deterioro se convierta en demencia, sea alzheimer o alguna otra.

En el caso de que el deterioro pertenezca ya a una enfermedad por demencia el tratamiento debe ser combinado entre acetilcolinesterasa y estimulación cognitiva especializada, debido a que ya se ha instaurado la enfermedad y el objetivo es minimizar el daño cerebral, mantener las funciones que están consevadas e intentar ralentizar el progreso natural de la enfermedad.

Puedes conocer aquí qué es la estimulación cognitiva, tratamiento fundamental para las pérdidas de memoria.


La sobrecarga del cuidador

FORMACIÓN ALZHEIMER, FORMACIÓN PARA CUIDADORES 1 Comentario

PAT_rehab_fisioterapia

La afectación común derivada del cuidado del enfermo con demencia es la sobrecarga del cuidador, trabajada desde la fisioterapia en la próxima sesión de Las Tardes del Cuidador.

La atención hacia las personas que padecen algún tipo de demencia va acompañada, en la mayoría de los casos, de una reorganización en la vida familiar, laboral y social de quienes se hacen cargo de los cuidados necesarios derivados de la disminución de la autonomía de los enfermos.

Cuando esta situación se prolonga en el tiempo, y si no se toman las medidas y precauciones oportunas, es muy probable que aparezca el llamado síndrome de sobrecarga del cuidador, caracterizado por un estado de agotamiento físico, emocional y mental, cuyos principales síntomas son el estrés y el cansancio/dolor físico.

La labor de quienes se encargan de las atenciones básicas de las personas que padecen demencia debe desarrollarse en unas condiciones favorables que les permitan cuidar y, al mismo tiempo, cuidarse así mismo.

La falta de sueño o los cambios emocionales bruscos son elementos que pueden indicar que nos encontramos ante una situación de estrés. Es importante saber reconocer los signos y síntomas característicos de dicho estrés, tan común en los cuidadores de personas dependientes, ya que nos pueden alertar de la necesidad de actuar en consecuencia. El abanico de medidas que pueden ayudar a enfrentar y eliminar esta situación es muy amplio; medidas que van desde aspectos tan básicos como el propio entendimiento de la enfermedad de la persona atendida hasta la adopción de nuevas hábitos en la vida del cuidador, como puede ser la práctica diaria de técnicas de relajación.

Asimismo, es indispensable conocer los factores y situaciones desencadenantes de la sobrecarga del cuidador, para así tratar de evitar su aparición. Unas de las principales causas de los dolores y el cansancio físico son las posiciones y posturas inadecuadas que se adoptan en el desempeño de los cuidados. Para ello, es necesario conocer e integrar en la actividad diaria los principios básicos en el manejo y cuidado del paciente.

Se trebajará la sobrecarga del cuidador desde las técnicas de la fisioterapia con Francisco Rodríguez Chacón, fisioterapeuta en CITEA, el martes 29 de diciembre a las 18.00 horas. Realiza tu inscripción en el teléfono o mail de contacto.

logo_cabecera

Conoce el GRUPO DE APOYO para cuidadores de enfermos con demencia.


Diagnóstico precoz de la Enfermedad de Alzheimer

DIAGNÓSTICO, FORMACIÓN ALZHEIMER, Profesionales hablan 3 Comentarios
¿Por qué es necesario un diagnóstico precoz de la Enfermedad de Alzheimer? Nos lo cuenta Ana Meléndez Asensio, psicóloga especialista en neuropsicología en CITEA, en la sección “los profesionales hablan”.

La Enfermedad de Alzheimer constituye, hoy en día, la causa más frecuente de demencia. Clínicamente se manifiesta como un síndrome, caracterizado por alteraciones en las funciones intelectuales (memoria, lenguaje, atención, concentración, praxias, gnosias, capacidades visuoespaciales y funciones ejecutivas), frecuentemente se acompaña de alteraciones psicológicas y de conducta, y que se traduce en la alteración en el funcionamiento del enfermo con respecto al nivel que tenía previamente, provocando situaciones de desadaptación social, laboral, familiar, etc., y la dependencia para casi todas las actividades de la vida diaria. La Enfermedad de Alzheimer tiene, habitualmente, una instauración insidiosa y una evolución lentamente progresiva.

formacion_profesionales

El diagnóstico precoz de la Enfermedad de Alzheimer se basa en la identificación del proceso degenerativo a través de sus manifestaciones cognoscitivas y psicopatológicas, propias de una demencia cortical, y del curso clínico, caracterizado por el inicio insidioso y el curso progresivo. Para obtener información acerca de estos aspectos es fundamental tanto la entrevista clínica con un familiar o cuidador, así como el examen del paciente, estudiando el patrón de deterioro cognitivo, el nivel de conciencia, el estado de salud y la presencia de síntomas neurológicos. Sin embargo, el cuadro clínico de una demencia cortical de inicio lento y curso gradual, sin la presencia de síntomas neurológicos, no es específico de la Enfermedad de Alzheimer. Por tanto, un aspecto fundamental del proceso de diagnóstico en el momento actual consiste en la exclusión de otros cuadros de deterioro cognitivo mediante el empleo de técnicas de neuroimagen y pruebas de laboratorio. Pese a todo, el problema consiste en que existen diversas enfermedades cerebrales que pueden dar lugar a cuadros similares a la Enfermedad de Alzheimer y que también carecen de síntomas neurológicos, hallazgos de laboratorio específicos o imagen cerebral característica.

Diagnosticar la Enfermedad de Alzheimer con absoluta certeza sólo es posible mediante un estudio anatomopatológico. Como es imposible realizarlo en vida, el diagnóstico es siempre de probabilidad por exclusión de otros tipos de demencia.

SERÍA CONVENIENTE ACLARAR ALGUNOS TÉRMINOS:

Diagnóstico Precoz: con este término nos referiremos al diagnóstico clínico de la enfermedad que se realiza lo antes posible; es decir, cuando ya ha comenzado la aparición de síntomas, pero no se cumplen todavía los criterios necesarios para el diagnóstico de síndrome demencial.

Diagnóstico Prodrómico con respecto al cuadro demencial, al considerar para el diagnóstico los primeros síntomas del mismo, todavía compatibles con un funcionamiento normal.

Diagnóstico Temprano de la Enfermedad de Alzheimer el que se realiza cuando ya se ha superado el nivel necesario para poder realizar un diagnóstico formal de síndrome demencial con los criterios diagnósticos más comúnmente empleados.

Podemos apuntar a continuación los beneficios del diagnóstico precoz:

  • Satisfacer el derecho del paciente y de sus familiares a conocer su diagnóstico.
  • Comenzar precozmente el tratamiento, lo que mantendría al paciente durante más tiempo en una situación menos evolucionada de la enfermedad, lo cual retrasaría la progresión de la enfermedad y por tanto supondría un retraso también en la institucionalización del paciente.
  • Evitar situaciones potencialmente peligrosas para el paciente, como los accidentes de tráfico, el empleo inadecuado de armas de fuego u otras herramientas peligrosas, o de medicamentos, o cometer errores financieros de consecuencias graves.
  • Llevar a cabo acciones para prevenir factores de riesgo (p. ej., de tipo vascular, ahora que conocemos la importancia de estos factores también en la enfermedad de Alzheimer) y evitar la instauración de tratamientos inadecuado potencialmente peligrosos.
  • Ofrecer la oportunidad para el paciente, su familia y el clínico de realizar una planificación detallada de los cuidados que va a precisar el paciente.
  • Permitir la implicación del paciente en las decisiones a tomar, al facilitar un consentimiento informado.
  • Ofrecer formación a los familiares para afrontar la sobrecarga derivada de la atención al paciente con EA, especialmente relacionada con la presencia de trastornos psiquiátricos y del comportamiento, presentes en el 90% de los casos, y evitar los sentimientos de culpa o los mecanismos de negación que frecuentemente afectan a la capacidad de cuidar de los familiares.
  • Fomentar el cumplimiento terapéutico.
  • Enlentecer en el deterioro de las funciones cognitivas superiores, la funcionalidad, y el comportamiento.
  • Intentar disminuir los costes asociados a la enfermedad.

logo_cabecera

Déjanos un comentario abajo sobre el diagnóstico de la Enfermedad de Alzheimer, o si lo prefieres puedes visitar el AULA PREGUNTA-RESPONDEMOS para plantearnos alguna cuestión sobre la demencia y te respoderemos en seguida.


Unidad de día especializada en demencias

programas, UNIDAD DE ESTANCIA DIURNA ESPECIALIZADA 1 Comentario

PAT_taller_memoria

¿Cómo se trabaja en una unidad de día especializada en demencias?

Una unidad de día, o centro de día, o unidad de estancia diurna, es un centro para personas mayores que, en el caso de CITEA está especializado en demencias, lo que hace que sólo sean tratadas personas con enfermedad de alzheimer u otra demencia, así como sus familias.

Al inicio del programa se realiza un estudio comprensivo del estado de salud del paciente, observando su estado cognitivo para analizar el estado de las funciones mentales superiores, que serán las afectadas en el proceso de la enfermedad.

Por otro lado se estudia la capacidad funcional que tiene la persona para desarrollar las actividades de la vida diaria, las cuales también se verán afectadas de forma secundaria al deterioro cerebral.

Se analiza la capacidad motora, la movilidad, psicomotricidad, psicopatología, ajuste farmacológico y constantes.

Tras este estudio cada profesional desde su disciplina diseña el tratamiento específico para cada persona y se aplica semanalmente tanto de forma individual como grupal con su grupo de referencia de seis a ocho personas que tienen su mismo nivel de enfermedad.
– Neuropsicología
– Terapia ocupacional
– Enfermería
– Fisioterapia
– Profesión técnica de enfermería
– Psiquiatría
– Trabajo social

El equipo profesional de CITEA se reune cada jueves para organizar el día a día del tratamiento de cada paciente.

Conoce el Programa de Unidad de estancia diurna especializada en Alzheimer y otras demencias de CITEA

Conocer los programas PAT-CITEA desarrollados en el centro


Terapia ocupacional para la demencia

FORMACIÓN ALZHEIMER, Profesionales hablan Deje un comentario  

atención personalizada

En la sección “Los profesionales hablan”, Mónica Guzmán Palomares, terapeuta ocupacional en CITEA nos cuenta sobre los beneficios de la Terapia Ocupacional para la demencia, como terapia no farmacológica.

Las terapias no farmacológicas contribuyen a la mejora de los cuidados de las personas con demencia, ya que uno de los objetivos principales de este tipo de terapias, entre ellas la Terapia Ocupacional para la demencia, es el de retrasar la evolución natural de la enfermedad y minimizar el esfuerzo del cuidador.

Como principales objetivos de la Terapia Ocupacional en el tratamiento de las personas con demencia destacan la estimulación de las capacidades cognitivas, mejorar el rendimiento funcional, mejorar el estado de salud general y reducir el impacto de la enfermedad en el funcionamiento diario.

Para ello, el Terapeuta Ocupacional usa actividades con propósito como principal herramienta de trabajo. Centra su foco de atención en la ocupación de la persona, entendiendo ésta como las actividades que todos realizamos diariamente y atribuimos un significado.

La realización de actividades terapéuticas con los enfermos, es uno de los tratamientos más eficaces para conseguir los objetivos antes mencionados, puesto que mediante determinadas actividades se estimula cognitiva y funcionalmente, consiguiendo beneficios importantes en el retraso de la enfermedad además de ser un recurso importante para el descanso del cuidador.

A través de la intervención funcional y multisensorial como método de tratamiento, las personas con demencia obtienen una serie de beneficios a nivel funcional, cognitivo, social, y afectivo-conductual.

  • A nivel funcional, se estimulan aquellas capacidades aún conservadas para realizar de manera autónoma las actividades de la vida diaria, mejorando así su calidad de vida y la de su cuidador.
  • En el aspecto cognitivo, se estimulan las funciones cognitivas que se van deteriorando y aquellas que aún conserva, de tal modo que todo ello favorezca posteriormente su participación en las actividades de la vida diaria.
  • Respecto a los beneficios afectivos-conductuales destacan la mejora de la desorientación y confusión, influencia sobre las alteraciones conductuales y mejora de la autoestima y estado de ánimo general.
  • A nivel social, se observa cómo a través de este tipo de terapia se favorece las relaciones interpersonales, aspecto que repercute positivamente en la calidad de vida del usuario.

En la intervención multisensorial, se realizan actividades encaminadas a estimular las destrezas sensoriales y perceptuales recibiendo estímulos a través de todos los sentidos.

La utilización de estímulos como la música, los olores, las imágenes y a través de actividades manipulativas; ayuda a las personas con demencia no sólo a relacionarse e interactuar con los demás, sino que también incide sobre estados de agitación, promoviendo la relajación y la calma.

En definitiva, son múltiples los beneficios que se pueden obtener a través de la Terapia Ocupacional para la demencia como tratamiento no farmacológico para estos síndromes.

logo_cabecera

Si tienes alguna cuestión sobre alzheimer o demencias puedes plantearla en el AULA PREGUNTA-RESPONDEMOS del blog


Estimulación cognitiva

FORMACIÓN ALZHEIMER, Profesionales hablan 1 Comentario

formacion

En la sección “los profesionales hablan” con Alba Sánchez Moya, colaboradora de CITEA nos cuenta qué es la estimulación cognitiva.

Son muchas las intervenciones no farmacológicas propuestas para el tratamiento delas personas con demencia y para sus cuidadores.

La estimulación cognitiva es la disciplina más utilizada en el tratamiento no farmacológico en la Enfermedad de Alzheimer y otras demencias. Se fundamenta en los principios de neuropsicología, y se entiende como el conjunto de técnicas y estrategias que tratan de activar, entrenar y estimular las distintas capacidades y funciones cognitivas superiores (percepción, atención, memoria, lenguaje, razonamiento, abstracción, orientación y praxias), mediante una serie de situaciones y actividades concretas. Se trabaja sobre las capacidades conservadas para evitar la frustración del enfermo. (CRE Alzheimer, 2015).

A la hora de aplicar estimulación cognitiva se debe tener en cuenta que:

  • Deben aplicarse desde el inicio de la enfermedad, ya que es cuando se muestra un mayor beneficio, al trabajar sobre un funcionamiento cerebral menos dañado en comparación a las fases más avanzadas.
  • Las estrategias que han demostrado mayor eficacia en el abordaje de la demencia son la sustitución y la compensación, dirigidas a fomentar las capacidades preservadas y a minimizar la repercusión funcional de los procesos alterados.
  • Se deben seleccionar las técnicas y estrategias más adecuadas en cada caso, dependiendo del tipo de demencia y de las características específicas del paciente.
  • Su administración debe ser individual o en grupos reducidos y homogéneos, con el objetivo de proporcionar una intervención lo más individualizada posible.
  • La selección de las tareas a usar debe estar enmarcada en un modelo teórico que lo fundamente.
  • Tanto las necesidades básicas como superiores han de ser satisfechas, teniendo presente que la persona con demencia posee capacidad de pensar, de aprender, de experimentar sensaciones y de sentirse amada y cuidada.

 
A continuación se exponen dos terapias clásicas en el campo de las demencias, que aún hoy en día se llevan a la práctica por su demostrada eficacia: la Terapia de Orientación a la Realidad y la Terapia de Reminiscencias (Arroyo-Anlló, Poveda, y Chamorro, 2012).

 

  • La Terapia de Orientación a la Realidad consiste en un conjunto de técnicas que permiten a la persona tomar conciencia de su situación en el espacio (orientación espacial), en el tiempo (orientación temporal) y respecto a su propia persona (orientación personal). Proporciona una mayor comprensión del entorno, y causa un aumento en la sensación de control y autoestima (CRE Alzheimer, 2015).

     

  • La Terapia de Reminiscencias se entiende como un proceso mental que ocurre de manera natural, en el cual se traen a la conciencia las experiencias pasadas, se estimula a través de ayudas como fotografías, objetos, música, objetos y vídeos del pasado. Su objetivo es trabajar la memoria, dar oportunidades de creatividad e incrementar la socialización de los pacientes a través de la conversación, así como también el aumento de la satisfacción personal, la autoestima, el bienestar y la satisfacción por la vida (Doménech-Pou, 2004).

     
    logo_cabecera

    – Arroyo-Anlló, E. Mª.; Poveda, J.P.; Chamorro, J. (2012). Técnias de rehabilitación neuropsicológica en demencias: hacia la ciber-rehabilitación neuropsicológca. Pensamiento Psicológico, 10 (1), 107-127.

    – Doménech-Pou, S. (2004). Aplicación de un programa de estimulación de memoria a enfermos de Alzheimer en fase leve (Tesis Doctoral). Universidad de Barcelona.

    – Imserso, I. (2015). CRE Alzheimer. Centro de Referencia Estatal de Atención a Personas con Enfermedad de Alzheimer y otras Demencias de Salamanca :: Terapia Orientación a la Realidad. Crealzheimer.es. Retrieved 18 October 2015, from http://www.crealzheimer.es/crealzheimer_01/terapias_no_farmacologicas/tor/index.htm


  • La neuropsicología aplicada a la demencia

    FORMACIÓN ALZHEIMER, Profesionales hablan Deje un comentario  

    formacion

    Sección: “Los profesionales hablan”: Alba Sánchez Moya, psicóloga colaboradora de CITEA, analiza el papel de la neuropsicología aplicada a la demencia y nos cuenta:

    El aumento de la incidencia de la Enfermedad de Alzheimer (EA) y otras demencias, así como su impacto sobre la calidad de vida de los pacientes y sus familias hacen que constituya actualmente un importante problema de salud pública.

    Ante la ausencia hasta el momento de un tratamiento farmacológico curativo, la intervención debe ser integral y multidisciplinaria.

    En concreto, avances en el área de la neuropsicología y las neurociencias han abierto una puerta de esperanza en la utilización de tratamientos alternativos o no farmacológicos. De los Reyes y sus colaboradores (2012) indican que esto ha surgido debido a que se ha encontrado que:

    • Existe neuroplasticidad en el cerebro anciano, incluso en el demente, aunque en menos intensidad.
    • Las personas con EA en estadios leves y moderados presentan cierta capacidad de
      aprendizaje.

    • Las neuronas tienen capacidad para regenerarse y establecer conexiones nuevas.
    • No todas las funciones cognitivas se afectan de la misma manera en la EA.
    • Una misma función cognitiva puede ser ejecutada por diversos subsistemas cerebrales.
    • Un nivel educativo y/o ocupacional óptimo y un ambiente estimulante ayudan a prevenir y a retrasar la aparición de demencia.
    • Se ha demostrado que el uso de rehabilitación no farmacológica tiene efectos positivos a largo plazo.

     
    Dentro de los tratamientos no farmacológicos, la neuropsicología aplicada a la demencia desempeña un papel fundamental desarrollando programas de intervención neuropsicológica que persiguen dos objetivos:

    Disminuir la progresión del deterioro en el funcionamiento cognitivo y funcional, para que la persona pueda mantener su nivel de autonomía e independencia durante más tiempo, y mantener la función cognitiva durante el mayor tiempo posible, lo que posibilitará al paciente tener una mayor calidad de vida y evitar o disminuir la presencia de problemas comportamentales y emocionales.

    Para ello se aplica la estimulación cognitiva, intervención fundamental para el tratamiento de la demencia y que trataremos en próximas entradas.

    En síntesis, podemos decir que el papel del neuropsicólogo en las demencias adquiere especial relevancia, tanto en el proceso diagnóstico como en la fase de intervención. Sin embargo, se hace necesario seguir trabajando en nuevas alternativas terapéuticas para la EA y otras demencias. Los tratamientos no farmacológicos deben ser recomendados en la práctica clínica para el control evolutivo de la enfermedad.

    logo_cabecera

    – De los Reyes, C.J; Arango, J.C; Rodríguez, M.A; Perea, M.V. & Ladera, V. (2012). Rehabilitación cognitiva en pacientes con Enfermedad de Alzheimer.


    Señales del inicio del alzheimer

    FORMACIÓN ALZHEIMER, Profesionales hablan 2 Comentarios

    PAT_cognitiva_domicilio

    “Los profesionales hablan” ¿Cuáles son las señales que pueden estar indicando el inicio de una demencia? con Ildefonso Gómez-Feria Prieto, médico psiquiatra en CITEA.

    Partimos de la base de que una demencia evoluciona de forma lenta y progresiva y uno de los síntomas iniciales es la pérdida de memoria, pero hay cambios en la memoria que pueden formar parte del envejecimiento normal y aquí estriba una de los desafíos mayores en el diagnostico de la demencia en sus fases iniciales. Estas quejas subjetivas de memoria, como hemos dicho, son frecuentes en los ancianos normales y en el 80 % de los casos no tienden a evolucionar a una demencia.

    Los nombres que han recibido estos trastornos subjetivos de la memoria en ancianos, sin acompañarse de otros síntomas han sido diversos: olvido benigno de la senectud; deterioro de la memoria asociado a la edad; olvido de la edad avanzada; deterioro cognitivo asociado al envejecimiento; trastorno cognitivo leve; trastorno neurocognitivo leve; cognitivamente alterado, no demenciado y deterioro cognitivo leve.

    Hemos de tener en cuenta de que la memoria puede presentar dificultades a tres niveles:

    • Codificación. Esta codificación nos permite que la información que nos entra sea preparada para poder ser almacenada. La codificación exige que el individuo esté atento, concentrado y motivado, por tanto los trastornos de la codificación se pueden dar en las personas ansiosas y deprimidas y no necesariamente dementes.
    • Almacenamiento o consolidación. A través de ella la información obtenida pasa a ser almacenada en diferentes tipos de memoria. El almacenamiento o consolidación requiere que una parte del cerebro, llamada hipocampo, se mantenga intacta.
    • Recuperación o evocación. Es el proceso que nos permite encontrar información cuando la necesitamos, es decir recordar. Pues bien, de estos tres procesos es la evocación la más afectada en el deterioro cognitivo asociado al envejecimiento, la falta no está en el archivo sin en la búsqueda de la información en el archivo. El anciano con trastorno de la memoria asociado con la edad puede no recordar en ese momento, pero si se le dan claves o pistas recuerda perfectamente. Esto no ocurre con el paciente con demencia senil en el que está afectado el archivo, el hipocampo y alterado el almacenamiento.

    Una vez hecho este comentario vamos a referirnos los síntomas que nos pueden hacer pensar que nuestro familiar o allegado está desarrollando una demencia y lo vamos a resumir en siete, incluyendo los trastornos de la memoria en ellos.

    Señales del inicio del Alzheimer:

    1. Pérdida de memoria reciente. Es decir la capacidad de recordar los hechos acaecidos unas horas o días antes, por ejemplo: lo que hizo hace unos días, lo que hablaron esta mañana, la película que vio ayer por la noche, lo que le ocurrió hace unos días a un familiar cercano, etc. También pueden presentar dificultades para encontrar el nombre de las personas u cosas. Es frecuente que esta pérdida de memoria se manifieste con frecuentes preguntas sobre hechos ya contestados recientemente o porque pierde cosas en la casa y no puede encontrarlas o sale a comprar al supermercado y se le olvida lo que iba a comprar. El paciente al principio, y en contra de lo que se creía, es consciente de esta pérdida de memoria, pero esta consciencia sobre la pérdida de memoria se va perdiendo conforme avanza la enfermedad y con el tiempo niega la enfermedad o minimiza su extensión, esto puede traer problemas a la hora de aceptar determinadas limitaciones como el conducir un vehículo.

    2. Dificultades en la realización de las tareas habituales. Por ejemplo dificultades en manejar los aparatos habituales de la casa (teléfono, lavadora, televisión) o con nuevos aparatos o con el coche si conducía. Dificultades en otras actividades habituales como qué ropa ponerse, qué ingredientes echar a la hora de hacer la comida, saber dónde poner una cosa que se ha encontrado descolocada, descuido de la higiene tanto de sí mismo como de la casa en la que habita. Esto se acentúa cuando tiene que adaptarse a nuevas situaciones en las que la rutina diaria se ve alterada, como el hecho de comenzar a vivir en una nueva casa (casa de un hijo o hija), en alguna celebración, durante las vacaciones en otro domicilio. Si está trabajando su rendimiento laboral disminuye. Su conducta social puede no ser la adecuada en determinados casos.

    3. Desorientación. Dificultades con la orientación temporal, por ejemplo problemas para recordar la fecha de su nacimiento y otros acontecimientos familiares importantes, la fecha en la que se vive (hora, día, semana, estación, año). Problemas con la orientación espacial, como por ejemplo dificultades para saber el lugar en que se está en ese momento o pueden salir a pasear solos y luego olvidar como regresar a casa. Esta desorientación espacial puede presentarse de forma más sutil en forma de ligeros cambios en los horarios de la comida o de irse a la cama. Más rara vez, y en fases iniciales puede presentar dificultades relacionados con la orientación sobre su propia persona (conocimiento de su edad, estado civil, número de hijos, nombre de sus hijos, etc.

    4. Trastornos lenguaje. Se pueden manifestar al principio de diferentes formas: dificultad encontrar palabra adecuada; olvidos de lo que se ha dicho unos minutos antes; perdidas del hilo de una conversación y repetir lo que se ha dicho unos minutos antes.

    5. Trastornos de cálculo. Se pueden presentar como problemas en la resolución de cálculos sencillos y ordinarios a la hora de manejar pequeñas cantidades de dinero (cuánto dinero dar, calcular el cambio, etc.) o como errores en el manejo de asuntos financieros más importantes (ingresos bancarios, cobros de pensiones, etc.).

    6. Pérdida de iniciativa, apatía, abulia. La persona suele dejar de interesarse por actividades que antes le eran placenteras (salir con los amigos/as, ir de compras, ver la televisión, leer el periódico, comentar las noticias). Permanece mucho tiempo sentadas en el sillón mirando, pero no viendo la televisión. Comienza por despreocuparse por su salud y/o por la salud de sus familiares. Deja de interesarse por todo lo que ocurre a su alrededor. Se le ve menos activo, menos espontaneo. Podemos hablar en ciertos casos de un achatamiento o vaciamiento emocional.

    7. Cambios en el estado de ánimo. Como ya hemos referido, al principio los pacientes pueden ser conscientes de que tienen problemas de memoria y que pueden estar desarrollando un trastorno demencial, esto les puede llevar a deprimirse y angustiarse. En otras ocasiones pueden reaccionar desarrollando manifestaciones de irritabilidad al no poder resolver problemas que antes le eran muy fáciles a esto se le llama reacciones catastróficas. Más raramente y, en fases más evolucionadas, los trastornos conductuales pueden ser prominentes (trastornos del sueño, delirio, alucinaciones, agitación desinhibición, etc.).

    logo_cabecera

    Puedes consultar cualquier cuestión sobre la demencia en el AULA PREGUNTA-RESPONDEMOS, nuestros profesionales responden.

    Si quieres puedes hacer un comentario sobre las posibles señales del inicio del alzheimer.


    Demencia frontotemporal

    investigación 24 Comentarios
    Demencia frontotemporal: estudio descriptivo y comparación entre variantes comportamental y semántica.

    formacion_profesionales

    Motivados por la escasez de datos en nuestra población y el interés destacado para nuestro tratamiento al ser la segunda causa más común de demencia, desde septiembre de 2014 el equipo profesional de la Unidad de Investigación de CITEA está dedicado al estudio de la demencia frontotemporal (DFT). Para ello se ha llevado a cabo una investigación analítica con los datos registrados por pacientes que acudieron al centro de tratamiento de CITEA en Sevilla entre febrero de 2010 y septiembre de 2015.

    Las hipótesis de partida han sido:

    • La descripción de la sintomatología de la DFT
    • La replicación de los resultados del estudio Distinc behavioural profiles in FTD 2001 de J. S. Snowden, D Bathgate et al, donde se concluye que los cambios emocionales se presentan con diferencias significativas entre las variantes demencia frontotemporal comportamental (DFTc) y demencia frontotemporal semántica (DFTs).
    • Establecer el comportamiento estereotipado como un síntoma diferencial en el diagnóstico de DFT frente a enfermedad de Alzheimer.

     
    Se ha llevado a cabo la categorización de las variables importantes del estudio a partir de los seguimientos e historiales médicos de cada paciente configurando un perfil de sujeto con los campos: sexo, edad, desinhibición, aislamiento social, respuesta al dolor, reacciones exageradas, alimentación compulsiva, comportamiento estereotipado y síntomas depresivos, entre otros.

    Los resultados describen al paciente con DFT en nuestra población como hombre con una media de edad de 67 años, con inicio de enfermedad temprano, descrito generalmente sin pérdidas acusadas de memoria y con cambios comportamentales. La diferencias más significativas entre las variantes DFTs y DFTc se encuentran en las variables aislamiento social y reacciones exageradas, de modo que los pacientes DFTc parecen más proclives al aislamiento y a la apatía, mientras que los DFTs tienden a buscar el contacto social y muestran mayor número de reacciones exageradas. Por último, el análisis de los resultados concluyen que la alimentación compulsiva y el comportamiento estereotipado son las variables que mejor describen la diferencia entre grupos, entre el grupo de demencia frontotemporal y el grupo de enfermedad de Alzheimer.

    Desde el punto de vista de los investigadores, aunque los hallazgos son consistentes con la literatura consultada, se hace necesario para tener más potencia de predicción la realización del mismo estudio de hipótesis en una investigación con mayor población con demencia frontotemporal. Por tanto, este es el reto que seguiremos intentando alcanzar desde la Unidad de Investigación de CITEA.

    Estudio realizado por Inmaculada Royano Vera, Ildefonso Gómez-Feria Prieto y Ana Meléndez Asensio.

    logo_cabecera

    Para recibir información sobre la Unidad de Investigación de CITEA, sobre los programas PAT y el área de formación déjanos tus datos en el FORMULARIO DE CONTACTO


    Uso de cookies

    Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies. ACEPTAR

    Aviso de cookies