Campaña de diagnóstico inicial

Campaña para el diagnóstico de las funciones mentales superiores.

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diagnóstico de Alzheimer

Este año ponemos en marcha de nuevo la campaña para el diagnóstico de las funciones mentales superiores ya que continuamos implicadas en la prevención de la demencia, porque consideramos que ser conscientes de esta realidad y ser conscientes de si estamos mentalmente sanos nos permitirá un mayor control de nuestra salud y una vida más activa tanto mental como físicamente en nuestro futuro.

Campaña para el diagnóstico de las funciones mentales superiores 2018

 

Esta actuación va encaminada a detectar los pequeños síntomas que pueden desembocar en demencia. Existe una fase previa a la enfermedad donde el deterioro cognitivo es leve y puede intervenirse oportunamente sobre las funciones mentales para intentar evitar la enfermedad. Es importante poder diferenciar si las pérdidas de memoria pertenecen al envejecimiento natural o a una fase previa en la que NO se ha desencadenado la enfermedad.

El estudio será realizado como siempre por el equipo de neuropsicología de CITEA. Inicialmente se estudiará si el paciente padece pérdidas leves de memoria y posteriormente, en el caso de que existan, se realiza el estudio en profundidad de cada función mental. Con este estudio podremos determinar el estado de cada una de ellas, como pueden ser por ejemplo, los diferentes tipos de memoria, los diferentes tipos de orientación, de reconocimiento, de atención, de lenguaje etc. Todas ellas son funciones cerebrales que se deterioran en el curso de una enfermedad por demencia, sea Alzheimer o alguna otra.

Las fechas para solicitar la campaña serán del 8 al 12 de enero de 2018 y se iniciarán los estudios el 22 de enero por orden de solicitudes admitidas. Será gratuito como cada año.

Los criterios para realizar la campaña son los siguientes:

  • Haber solicitado la campaña en las fechas propuestas sea mediante el formulario de abajo, por teléfono o por email.
  • Las pruebas diagnósticas indican la necesidad de tener más de 50 años de edad.
  • Haber detectado pérdidas leves de memoria, que se observarán antes del inicio de la prueba diagnóstica.
  • Se realizará un estudio por familia.
  • El número de estudios que se realizarán en esta campaña serán de un total de 15.
  • Los informes se entregarán presencialmente y aproximadamente una semana después de haberlo realizado.

 

Solicitar campaña de diagnóstico gratuito 2018
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¿Qué hay que hacer para prevenir la demencia?

Campaña de diagnóstico inicial, FORMACIÓN ALZHEIMER, Preguntas y respuestas Deje un comentario  

diagnóstico precoz para prevenir la demencia

Para prevenir la demencia es fundamental anticiparse y actuar ante los primeros síntomas. De ahí la importancia de detectar precozmente los signos de alarma y diferenciarlos del deterioro normal de las funciones de la persona. En este post te contamos algunas de estas claves.

A medida que envejecemos es común experimentar momentos de olvido. Sin embargo, cuando los olvidos se hacen frecuentes y repetidos y afectan muchas áreas de su vida, son una causa de preocupación. Algunos ejemplos de los olvidos más frecuentes son:

  • Repetir las mismas frases, preguntas, o historias en la misma conversación.
  • Confundirse acerca de qué día de la semana es.
  • No poder estar al tanto de lo que pasa cada día (por ejemplo: no poder recordar cuál de los medicamentos de la mañana tomó).
  • Dificultad al tomar decisiones o al manejar el dinero.
  • Perderse en lugares conocidos.
  • Tener amigos o familiares que están preocupados por su memoria.

Reconocer y diferenciar las pérdidas de memoria

Para establecer estrategias que nos permitan prevenir la demencia es necesario conocer y diferenciar los distintos tipos de alteraciones mnésicas (alteraciones de la memoria). En concreto existen tres tipos diferentes de pérdida de la memoria, los cuales tienen distintas causas:

  • Pérdida normal de la memoria

Declive cognitivo asociado al envejecimiento normal.

  • Pérdida reversible de la memoria

Algunos problemas médicos tales como reacciones a una medicación, tumores cerebrales, problemas de tiroides, traumatismos, fiebre alta, deshidratación, consumo de alcohol, deficiencia de vitamina B12 o escasa nutrición pueden causar síntomas como olvidos y pérdida de la memoria a corto plazo.
Las situaciones traumáticas o estresantes de la vida, así como también ciertas condiciones psiquiátricas (como ansiedad y depresión) igualmente pueden afectar la concentración y causar pérdida de la memoria a corto plazo. Así como el Deterioro Cognitivo Leve (DCL en adelante), entendido como el estadio intermedio entre el envejecimiento normal y la posible demencia.

  • Pérdida permanente de la memoria

Algunas enfermedades neurodegenerativas como la enfermedad de Alzheimer pueden causar daño permanente e irreversible a las células cerebrales.

Así pues, dada la importancia que supone discriminar entre los cambios cognitivos asociados a un envejecimiento normal del Sistema Nervioso y las distintas formas de enfermedades que implican deterioro neuropsicológico, ha aparecido el término DCL.

El DCL puede definirse como un declive de la función cognitiva superior al esperable por el envejecimiento típico; el declive suele reconocerse por quienes lo experimentan y ocasionalmente por las personas de su alrededor. No compromete su funcionamiento cotidiano.

En la actualidad todavía no está clara la progresión desde el DCL hasta la aparición de demencia, entre otras cosas porque no todos acaban desarrollando una demencia. Por tanto, el DCL podría ser un factor de riesgo elevado para desarrollarla, pero no un predictor irrevocable.

Importancia de la estimulación cognitiva

Así, el comienzo del tratamiento es un momento crucial, siendo lo idóneo su inicio en una fase previa a la enfermedad, es decir, cuando existe deterioro asociado al envejecimiento normal o DCL. Desde el ámbito de la neuropsicología la terapia que ha recibido un mayor interés en la intervención en demencias es la estimulación cognitiva.

CITEA cuenta con un Programa de Estimulación Cognitiva Preventiva, en el que se trabaja tanto en formato grupal como individual con el objetivo de mantener/potenciar el funcionamiento cognitivo y reducir el riesgo de padecer demencia.

En síntesis, todas aquellas acciones dirigidas a preservar la salud en el adulto mayor deben estar dirigidas al mantenimiento de la autonomía e independencia personal, aspecto que proporcionaría una mayor satisfacción y calidad de vida en personas de edad avanzada. Así, los adultos mayores con algún deterioro cognitivo pueden beneficiarse de la estimulación cognitiva preventiva, la cual le permite aumentar sus potencialidades y disminuir así, el riesgo de que este deterioro empeore.

Detectar a tiempo estos problemas es fundamental para prevenir la demencia o frenar su avance. Si necesita consultar un caso concreto, puede preguntar a nuestros expertos o ponerse en contacto con nosotros.

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