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Algunas consideraciones sobre el pie diabético para evitar lesiones

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pies

El pie diabético es una afección que sufren los pacientes que presentan diabetes, con el tiempo la diabetes puede producir daños en los vasos y nervios con repercusiones negativas en el pie. La lesión de los nervios provoca pérdida de sensibilidad táctil, dolorosa y a la presión alterando la defensa del pie (el dolor) ante cualquier traumatismo y provocando graves complicaciones.

La experiencia sugiere que los diabéticos, debido a la insuficiencia vascular y a la neuropatía, presentan un riesgo mayor de aparición de lesiones en el pie y una vez que la infección se ha establecido, presenta una mayor gravedad y refractariedad (resistencia) al tratamiento.

Revísese los pies todos los días. Inspeccione arriba, a los lados, las plantas de los pies, los talones y entre los dedos. Busque:

• Piel seca y cuarteada(agrietada)
• Ampollas o úlceras
• Hematomas o cortaduras
• Enrojecimiento, calor o sensibilidad
• Puntos firmes o duros

Si no puede ver bien, utilice un espejo o solicítele a alguien que le revise los pies.
No intente tratar estos problemas usted mismo. Incluso las heridas o ampollas pequeñas pueden convertirse en problemas graves, pudiendo llegara a la amputación, si se desarrolla infección o no sanan. Las ulceras en los pies son causa común de hospitalización para las personas con diabetes.

Recomendaciones para evitar lesiones:

• Es importante observar diariamente los pies, inspeccionar el estado de la piel, las uñas, observar si existen pequeñas rozaduras, enrojecimientos etc.

• Se debe de mantener una buena higiene de los pies lavándolos a diario con agua tibia y jabón suave(neutro). Los jabones fuertes pueden dañar la piel. Posteriormente el secado debe de ser minucioso sobre todo en los espacios interdigitales.

• Se debe de mantener los pies hidratados, sin humedad ni callosidades. Use loción, vaselina, lanolina o aceite sobre la piel seca. NO se ponga loción, aceite ni crema entre los dedos de los pies.

• Para el cuidado de las uñas se deben de usar limas, en ningún momento usar tijeras de punta afilada o cortaúñas, y en caso de ser necesario cortarlas, remójese los pies en agua tibia para ablandar la uña antes de recortarla y corte la uña en forma recta, debido a que las uñas curvas tienen mayor probabilidad de resultar encarnadas y verifique que el borde de cada uña no ejerza presión dentro de la piel del siguiente dedo.

• La mayoría de las personas con diabetes deben hacerse tratar los callos o callosidades por un podólogo. Si el médico le ha dado permiso para que usted mismo se los trate:

Utilice una piedra pómez suavemente para eliminar dichos callos y callosidades después de una ducha o baño, cuando la piel está suave.
No utilice almohadillas medicadas ni trate de rasurarlos o cortarlos en casa.
No camine descalzo, sobre todo en el pavimento caliente o en las playas de arenas calientes

• En caso de estrenar calzado debemos de hacer una adaptación lenta en los primeros días, no usándolos durante todo el día. Póngaselos una o dos horas al día durante la primera o segunda semana. Revise diariamente el interior del calzado con la mano para detectar cualquier cosa que pase inadvertida y pueda ocasionarnos una rozadura.

• Use zapatos que sean cómodos y que ajusten bien cuando los compre. Nunca compre zapatos que sean estrechos, con la esperanza de que se vayan a estirar a medida que los use. Es posible que no sienta la presión de zapatos que no le calcen bien y pueden producirle ampollas y úlceras cuando el pie presiona contra el zapato. Pregúntele al médico acerca de zapatos especiales que puedan proporcionarles más espacio a los pies.

Cámbiese los zapatos ablandados después de 5 horas durante el día para modificar los puntos de presión en los pies y no use sandalias tipo chanclas ni pantimedias con costuras. Ambas pueden causar puntos de presión, es recomendable usar zapatos de piel o deportivos amplios, pero a la vez sujetos con cordones o velcro.

• Respecto a los calcetines deben de ser de fibras naturales (algodón, hilo o lana) y de colores claros para la detección precoz de heridas. Use calcetines limpios y secos o pantimedias sin elásticos ni costuras todos los días. Le ayudarán a proteger los pies. Los agujeros en los calcetines o las pantimedias pueden ejercer presión dañina en sus pies. En clima frío, es posible que usted quiera ponerse calcetines especiales con relleno extra, que apartan la humedad de los pies y los mantendrán más secos y no se quede afuera en el frío por mucho tiempo. Utilice calcetines limpios y secos para acostarse si tiene los pies fríos.

Acuda regularmente al podólogo y a su medico y/o enfermero de referencia de atención primaria si usted tiene alguno de los siguientes cambios en cualquier parte del pie:

Enrojecimiento, hinchazón o aumento del calor
Llagas o hendiduras
Hormigueo o sensación de ardor
Dolor

Puede también consultarnos lo que necesite a nuestra Área de Enfermería

Juan Luis García Lázaro. Enfermero en CITEA

Puedes consultar otras entradas de enfermería:

Úlceras por presión: qué son y cómo prevenirlas
La higiene en el paciente con demencia
El trabajo del auxiliar de enfermería
Consejos contra el calor


¿Es lo mismo Alzheimer que demencia?

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tipos de demencia

Hay cuatro tipos de demencia principales, incluyendo Alzheimer

D. Francisco Villalobos nos cuenta si es lo mismo el Alzheimer que la demencia ante la duda de algunos familiares en Aula Pregunta-Respondemos, neurólogo en CITEA.

Nos encontramos a menudo con la frase: “Mi familiar tiene demencia pero no es Alzheimer”

Se puede tener un demencia diferente a la demencia de Alzheimer. El término demencia se refiere a un proceso orgánico cerebral de tipo degenerativo y progresivo en la que se pierden funciones superiores cognitivas. La Enfermedad de Alzheimer no es la única enfermedad que cursa con demencia aunque es la que tiene mayor incidencia y prevalencia.

  • Demencia por Enfermedad de Alzheimer
  • Demencia por cuerpos de Lewy
  • demencia frontotemporal
  • demencia frontal
  • demencia por hidrocefalia de presión normal
  • demencia vascular
  • demencia mixta: vascular y Alzheimer
  • complejo demencia Parkinson
  • demencia alcohólica
  • Demencia por Corea de Huntington

 

Cada enfermedad tiene un diferente cuadro clínico y una historia natural diferente asi como tratamientos diferentes. El Neurólogo diagnosticara estos diferentes cuadros clínicos y indicara los, mejores tratamientos farmacológicos. Asi mismo en el centro CITEA y en estrecha colaboración del equipo multidisciplinar se realizaran tratamientos para entrenar la mente en estos enfermos, evaluados con test cognitivos por el equipo de neuropsicología y se harán revisiones periódicas para ver evoluciones por todos los diferentes profesionales.

Otra de las frases que encontramos es “mi familiar tiene demencia senil pero no es Alzheimer”

Antiguamente cuando un enfermo desarrollaba una demencia se le llamaba demencia senil porque era frecuente diagnosticarla en etapas seniles. Hoy día desde hace años la demencia senil se le llama demencia de Alzheimer aunque hay que distinguirla finamente del resto de las demencias arriba enumeradas. Por tanto demencia senil es un termino que ya no se emplea en Neurología actual, el Alzheimer puede aparecer en etapas preseniles y no solo seniles. Y si tiene demencia en cualquier edad se tipifica el diagnostico exacto de demencia.

Dr Villalobos Chaves, neurólogo en CITEA


¿Qué fármacos se deben tomar para el Alzheimer?

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farmaco alzheimer

Aula Pregunta-Respondemos, responde Dr Francisco Villalobos, neurólogo en CITEA.

En primer lugar, una vez diagnosticado el tipo de demencia que sufre el paciente y si hay trastornos conductuales o psiquiátricos, procederemos al mejor tratamiento del que disponemos. Comento sobre qué fármacos se deben tomar para el Alzheimer.

La demencia mas frecuente y prevalente es la demencia tipo Alzheimer, EA, que no conociéndose su causa, no disponemos de un tratamiento específico en la actualidad. No obstante hay fármacos modificadores de la enfermedad que solo pretenden retrasar el curso de la enfermedad.

Normalmente cuando aparecen los primeros síntomas de la demencia, el paciente ya lleva años con trastornos funcionales cerebrales, con depósitos de proteína amiloide.

  • En los estados iniciales, leves: se suele prescribir Donepezilo cuando solo hay déficit de memoria.
  • En estadios moderados: se suele tratar con Rivastigmina bien en parches o en comprimidos
  • En estados avanzados: está aprobado Memantina.

 

No obstante, a parte del tratamiento farmacológico, en todos los casos iniciales leves y moderados, se debe ejercitar la mente con ejercicios específicos de tratamiento cognitivo, para preservar la reserva cognitiva del paciente.

En la EA y otras demencias como la de cuerpos de Lewy, demencia frontotemporal, puede aparecer psicosis en el curso de la enfermedad y se tratan con neurolépticos principalmente de síntesis, como Quetiapina o Risperidona a bajas dosis.

Al comienzo o antes de establecerse el diagnostico de demencia, suele aparecer depresión como síntoma inicial o confundirse la depresión con demencia (aunque hay lo contrario, pacientes con severa depresión que no tienen demencia sino fallos en funciones ejecutivas y confundirse con demencia).

Hay que evitar iatrogenia con exceso de fármacos en estos pacientes con multiples patologías, por ejemplo, evitar antidepresivos y antiparkinsonianos por riesgo de síndrome serotoninérgico. Si la demencia es moderada y /o avanzada retirar antidepresivos pues su enfermedad es degenerativa, no depresión.

La neurología será la especialidad encargada de elegir los mejores fármacos, momentos oportunos para los mismos y evitar efectos adverso y yatrogenias.

Dr Villalobos, neurólogo en CITEA


Gerontogimnasia suave para personas con demencia moderada

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Gerontogimnasia suave como eje central del tratamiento de fisioterapia diario realizado en CITEA por Carmen Fernández.

Carmen Fernández, fisioterapeuta, explica uno de los enfoques que se trabajan en CITEA, una parte del tratamiento de fisioterapia en pequeño grupo para los pacientes con afectación por demencia moderada, gerontosimnasia suave.

Los tratamientos desde fisioterapia realizados para personas con Alzheimer u otra demencia en CITEA, tienen en cuenta la fase en la que se encuentra la enfermedad para cada uno de los pacientes, de manera que dividimos por grupos según las condiciones, para abordar la siguiente serie de ejercicios:

CABEZA/CUELLO:

-El movimiento de sí, hacemos hincapié en mirar hacia abajo para que estire bien la zona cervical (FLEXIÓN)
-El movimiento del no, miramos hacia un lado y hacia otro (ROTACIÓN)
-Llevamos la oreja hacía el hombro (LATEROFLEXION)

HOMBROS/MIEMBROS SUPERIORES:

-Subiendo los hombros dirección hacia orejas
-Círculos hacia delante y hacia atrás con los hombros (ANTEPULSIÓN-RETROPULSIÓN)
-Subir, bajar ,separar brazos(alternando y luego a la vez)
-Hacer el gesto de nadar
-Trabajar los codos, (manos hacia el hombro)
-Entrecruzar brazos
-Palmadas (hacer tortilla)
-Mover muñecas (círculos, flexión dorsal y palmar)
-Mover dedos, pulgar hacia resto de dedos(oposición)
-Rotación de hombros (peinarse y rascarse espalda)

TRONCO:

-Estando sentados, nos tocamos los pies
-Nos tocamos tobillos (latero flexión)

MIEMBROS INFERIORES:

-Subir una pierna y luego otra, ir alternando
-Dar patadas, alternando y a veces juntas
-Mantener en extensión una pierna y hacer círculos con los tobillos hacia un lado y otro
-Juntar y separar piernas a nivel rodillas
-Máquina de coser

*Para algunos grupos, ejercicios en bipedestación
-Nos ponemos de pie, agarrados al respaldo de la silla
-Trabajamos las piernas, levantamos primero una y luego otra
-Despegamos a un lado y otro
-Hacemos sentadillas
-Ejercicios de puntillas y talones

*Antes y después de esta serie de ejercicios se trabaja con pelota de diferentes maneras

Estos ejercicios puedes ser realizados con lentitud y control para no forzar la capacidad de cada uno

Saber sobre la necesidad y el trabajo de estimulación física en grupo


El movimiento y el cerebro

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El movimiento se ve afectado en una persona que padece demencia

En la sección LOS PROFESIONALES HABLAN, Carmen Fernández, fisioterapeuta en CITEA nos cuenta sobre por qué se afecta el movimiento en las personas que padecen demencia.

El cerebro posee diferentes partes llamadas lóbulos:

El lóbulo frontal está encargado de movimientos, inteligencia, razonamiento, conducta, memoria, personalidad. Los Lóbulos frontales te ayudan a planear y realizar acciones.

El lóbulo temporal está encargado del habla, conducta, memoria, oído, visión, emociones. Te permite como lo afirma Gluck (2009) escuchar y recordar lo que has hecho.

El lóbulo parietal es el encargado de la inteligencia, razonamiento, distinguir entre izquierda y derecha, lenguaje, sensación y lectura. Además te ayudan a diferenciar entre las diferentes texturas.

El lóbulo occipital está encargado de la visión y como lo afirma Gluck (2009) te permiten ver y reconocer el mundo.

Todos y cada uno de los lóbulos tiene su función y todos intervienen en el movimiento, pero en esta parte vamos a diferenciar varias áreas del lóbulo frontal.

CORTEZA MOTORA PRIMARIA: generar impulsos para ejecución del movimiento
CORTEZA PREMOTORA: guía los movimientos de musculatura proximal y de tronco
ÁREA MOTORA SUPLEMENTARIA: planificación y coordinación de movimientos complejos

Con el Alzheimer el cerebro se ve alterado, y se pierden muchas redes neurales, mueren muchas células, así que el cerebro ve alterado su tamaño y muchas de sus funciones.

Es importante mantener rangos normales de movilidad, y mantener la independencia de nuestros pacientes el máximo tiempo posible. Moverse es símbolo de vida, de cognición, de interactuar con los demás y de mantenerse activo.

-También es bueno saber:

*En la fase moderada de Alzheimer en ocasiones se presentan movimientos involuntarios llamados carfología; aquí tenemos que distraer al paciente o buscar un fin para tal movimiento.

*En otras fases de Alzheimer el paciente deja de moverse voluntariamente hasta llegar a la inmovilidad y encamamiento en muchos de los casos. Por eso la fisioterapia y la actividad física son fundamentales desde el comienzo de la enfermedad, para poder fortalecer y mantener activas las funciones motoras retrasando su deterioro.

Bibliografia:
https://www. alzheimeruniversal. eu/2016/02/15/carfologia/
BAE. ESPECIALIZACION EN FISIOTERAPIA EN NEUROREHABILITACION
https://www.efisioterapia.net/sites/default/files/pdfs/229fisioterapia-alzheimer.pdf

Para consultar los programas de fisioterapia especializada en demencias de CITEA


Pregunta al neurólogo

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Si tienes alguna cuestión sobre la demencia y su tratamiento que necesites resolver, pregunta al neurólogo directamente on line, por correo electrónico lo resolveremos o si es necesario lo haremos por teléfono.

¿La demencia senil es Alzheimer?
Necesito un medicamento muy rápidamente, ¿cómo lo puedo conseguir?
¿Siempre es necesario tomar antipsicóticos?
¿Cuando se deben poner o quitar los parches para la demencia?
¿Qué hacer si mi familiar está muy agitado?
¿La pérdida de memoria significa que se tendrá Alzheimer?
¿Qué es eso de demencia vascular? ¿Y frontotemporal? ¿Es lo mismo que Alzheimer?

Dr. Villalobos Chaves responderá tus dudas

Ante una situación difícil en el cuidado de una persona familiar con Alzheimer u otra demencia podemos sentirnos desatendidos, desconcertados, sin saber tomar el camino oportuno o qué hacer.

“Pregunta al neurólogo” es una sección de la web de CITEA que facilita una vía rápida para resolver cuestiones relacionadas sobre la demencia, para encontrar una orientación ante la duda.

El neurólogo o el profesional que requieras responderá a tu cuestión.

PREGUNTA AL NEURÓLOGO




Acepto las condiciones de uso

Puedes consultar aquí los datos del especialista en neurología y los del resto de profesionales que forman parte del equipo multidisciplinar y especializado de CITEA


La inmovilidad en enfermos de Alzheimer: riesgos y consejos

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inmovilidad enfermos alzheimer

La inmovilidad en enfermos de Alzheimer es al mismo tiempo una consecuencia de la enfermedad y el origen de diferentes problemas colaterales, que surgen a medida que se prolonga la estancia en la silla o en la cama. La inmovilidad, que surge a raíz de la debilidad muscular, la pérdida de coordinación y las alteraciones en el equilibrio, puede a su vez provocar problemas que afectan a la calidad de vida diaria del paciente. En este artículo explicamos cuáles son los principales riesgos de la inmovilidad en enfermos de Alzheimer y cómo pueden evitarse.

Inmovilidad en enfermos de Alzheimer

Dentro de la problemática general que nos encontramos en el paciente con enfermedad de Alzheimer (EA) y otras demencias en fase avanzada es la inmovilidad que éste sufre debido a la sintomatología que suele aparecer (debilidad muscular, alteraciones del equilibrio en sedestación y bipedestación, falta de coordinación de movimientos, etc.).

Dicha inmovilidad puede conducir a la aparición de una serie de complicaciones colaterales, tanto para el enfermo como para el propio cuidador, llegando no sólo a afectar a su cuidado diario, sino que incluso puede poner en riesgo la salud de ambos. Es por ello que se hace indispensable la puesta en marcha de una serie de medidas de actuación que prevengan dichas complicaciones.

Úlceras por presión

Entre los inconvenientes más graves derivados de la inmovilidad en enfermos de Alzheimer y otros inmovilizados en general nos encontramos las úlceras por presión (UPP). Estas lesiones son zonas localizadas de necrosis que aparecen cuando el tejido está comprimido de forma continuada y/o repetida entre dos planos (prominencias óseas y superficie externa) y que pueden dar lugar a un empeoramiento general del paciente.

Las zonas más frecuentes de aparición de UPP dependen de la posición en la que el paciente permanece durante excesivo tiempo:

  • Decúbito supino: talones, región sacra, zona escapular y cara posterior de hombro y codo.
  • Decúbito lateral: maléolo peroneo, cara externa de rodilla, cadera codo y hombro, así como en la región lateral de la cara.

Por ello que se hace indispensable desarrollar de forma minuciosa un plan específico de cambios posturales al paciente, tanto en sedestación (si es posible) como en el decúbito, combinando la posición supina con la lateral de forma pautada. Asimismo, se aconseja mantener muy bien hidratada la piel.

Rigidez articular

La inmovilidad en enfermos de Alzheimer provoca, por otro lado, la acinesia prolongada, que trae consigo la aparición de rigideces articulares y dolores musculares. Estos se pueden evitar con un correcto programa de intervención física por parte de un fisioterapeuta, que consiste en realizar diariamente movilizaciones articulares y estiramientos de las cadenas musculares, al mismo tiempo que se intenta activar la movilidad activa del paciente.

Otras complicaciones

Por último, es importante comentar que la falta de movilidad en este tipo de pacientes podría originar el desarrollo de insuficiencia respiratoria y/o cardíaca, con lo que se debe acompañar al tratamiento postural y de movilización un adecuado tratamiento de fisioterapia cardíaca y respiratoria que permita drenar las posibles secreciones del árbol traqueo-bronquial (drenaje postural, técnicas de espiración forzada, terapia manual diafragmática).

Francisco Rodríghez Chacón
Fisioterapeuta en CITEA


La higiene en pacientes con demencias

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higiene en personas con demencia

La higiene es imprescindible para el buen mantenimiento de la salud. Paulatinamente, el enfermo se verá incapacitado para realizar por sí mismo, las actividades necesarias para su higiene, además de perder la necesidad y ganas de hacerlo: es más cómodo no ducharse, ha perdido las normas sociales que aconsejan estar aseado y presentable. En el siguiente artículo repasamos pautas y consejos para mantener hábitos de higiene adecuados que además ayuden a mantener la autonomía del paciente.

Higiene personal y postural

Mediante las labores de higiene personal pretendemos eliminar el sudor y los malos olores, además de estimular la circulación sistémica y local. Por otro lado, la higiene postural incluye estimular el tono muscular por el ejercicio activo y pasivo. La higiene también relaja, refresca y mejora el aspecto.
El bañarse o ducharse es una operación demasiado complicadas para quien tiene las facultades disminuidas, por lo que es usual que el enfermo lo rechace, además, se deberá tener en cuenta que muchos pacientes con grandes deterioros motrices, no se moverán de la cama y deberemos de realizarle la higiene por partes.

Ducha o baño de 1 a 3 veces por semana

Es preferible la ducha al baño y como norma general 1 vez a la semana debería de ser suficiente para una persona de estas características, dependiendo de la propia higiene y circunstancias, en caso de poseer un baño de asiento, sería aceptable realizarlo 2 ó 3 veces a la semana ya que es más cómodo.

Higiene en pacientes con demencias y aseo diario

El aseo diario es recomendable en todos los casos y la frecuencia diaria estaría marcada por la posible incontinencia del enfermo.
El baño, ha de realizarse con calma y tiempo, realizando todos los pasos secuencialmente, si en el momento del baño necesita hacer otra cosa más importante, por lo visto anteriormente, no habría problemas en posponer el baño, que sería lo más apropiado.
Tenga la bañera preparada a la temperatura adecuada, sin llenarla demasiado para cuando el paciente entre en el cuarto y no eche ningún tipo de sustancia que la haga resbaladiza, para a continuación ir a buscar al paciente, ayúdelo a desnudarse de manera ordenada y que se introduzca en el baño.
Dígale que se enjabone y posteriormente se aclare, vigilando que lo haga, si no ayúdele con cuidado. Una vez finalizado ayúdelo a salir para que no resbale, acérquele una toalla y pídale que se seque. A continuación, dele prenda a prenda la ropa que deba ponerse, pidiéndole cada vez que le dé una pieza que se la ponga.
Aproveche el baño para vigilar las uñas, cortándolas si es necesario y evite las uñas clavadas en la carne, en la piel mire si existe irritación, enrojecimiento, sobre todo en los puntos de apoyo, dependiendo si permanece mucho tiempo acostado o si permanece mucho tiempo sentado.
En el lavado de la cara prestar especial atención a los ojos: se lavarán sólo con agua y de dentro a fuera para impedir que las secreciones penetren en el lagrimal, utilizando una gasa distinta para cada ojo o un pico de la toalla distinto.

Higiene bucal

Una buena higiene bucal comprende la estimulación diaria de las encías mediante el cepillado mecánico de los dientes y el enjuagado de la boca después de cada comida y antes de acostarse. Si el procedimiento de cepillado no se puede llevar a cabo, se recomienda enjuagar la boca vigorosamente después de cada comida.
En cuanto al cuidado de las dentaduras postizas, para proceder a su limpieza, se retirará la dentadura suavemente con ayuda de una gasa para a continuación limpiar con el cepillo y dentífrico, aclarándolo bien y si es el caso volver a ponérsela al paciente humedeciéndola previamente, ya que así será más fácil.
Si no se va a colocar, se introduce en un recipiente con agua o en alguna preparación comercial.
En el paciente encamado por cualquier otra enfermedad, la boca necesita un cuidado más frecuente y meticuloso, para ello se colocará al paciente lateralmente con la cabeza hacia abajo, a fin de evitar que el contenido de las vías digestivas pase a las vías respiratorias (aspiración), colocando una palangana debajo de la barbilla. Mojar un algodón prensado en la bola (torunda) montado en unas pinzas o paleta, en agua o solución antiséptica oral (Oraldine) y limpiar encías, paladar, lengua e interior de las mejillas.

Higiene de los ojos

Con respecto a los ojos, las secreciones secas de las pestañas tienen que ablandarse y limpiarse: normalmente con una gasa mojada en agua o suero fisiológico, limpiando desde dentro a fuera para evitar que se obstruya el lagrimal.

Lavado de cabeza

Para el lavado de la cabeza en el paciente de fases iniciales y moderadas aprovechar la ducha o el baño para realizarla, en fases avanzadas dependiendo del estado del paciente se utilizaran distintas técnicas.
Si es mujer y ha tenido la costumbre de maquillarse, ponerle un poco de polvo o pintarle con el lápiz de labios después de lavarle tanto la cara como el cabello, ya que pueden hacer mucho por su moral.

Cómo actuar ante distintas situaciones

El paciente se niega al aseo

Intentar averiguar la causa de tal negación, (miedo ante su falta de seguridad para la higiene, olvido de los hábitos higiénicos, etc.) e intentar poner solución sin discusión ni imponer el acto a la fuerza.
Procuraremos las máximas facilidades para su ejecución, incrementando las medidas de seguridad, con tranquilidad, evitando ruidos y prisas, consiguiendo intimidad y comodidad y como hemos dicho con otras actividades, haciendo de la higiene un acto rutinario: misma hora, mismos utensilios y haciendo un rito su realización.
Debemos de realizar comentarios positivos a cerca de lo bien que se le ve cuando está limpio y aseado, decirle el gusto que da cuando huele bien y mostrarse particularmente afectivo cuando está limpio y aseado. Por el contrario, intentar abstenerse de hacer comentarios cuando no se asea.
Si el problema es que el enfermo ha olvidado sus hábitos higiénicos o las maniobras para el aseo, deben de recordarse cada vez, pudiendo intentar el que las repita por imitación o haciendo que el cuidador inicie estas para que sea el paciente el que las termine.

El paciente necesita ayuda

Cuando comiencen necesitarse ayudas, hay que intentar que el acto de la higiene sea lo más parecido al que se hacía cuando no se daba esta circunstancia.
Por tanto, debemos procurar que continúe con el baño o la ducha todo el tiempo que sea posible, desplazándolo para ello al cuarto de baño, (si es preciso utilizar silla de ruedas o grúa doméstica), procurando que las pautas de aseo sigan la misma rutina, diciéndole antes de cada acción lo que se va a realizar y nunca ejecutar sin avisar, así como dejarle solo.
Intentaremos que participe, aunque sea en cosas mínimas como lavarse las manos, echarse agua por la cara, etc.
A veces existe un gran pudor y el enfermo se niega a dejarse lavar por otras personas, sobre todo si son de distinto sexo, aunque sean familiares; en este caso se recurrirá a colocar una cortina de baño o una sábana amplia sobre su cuerpo y se realizará la higiene por debajo de ella.
El paciente necesita que lo aseen

En fases avanzadas y/o muy avanzadas el aseo deberá llevarse a cabo íntegramente por otra persona, siendo conveniente que se tomen medidas como: considerar que el aseo debe seguir teniendo las mismas características que hemos dicho anteriormente, preparar todo el material necesario y situarlo cerca del paciente, para que una vez iniciado no tenga que dejar al paciente y pueda estar siempre en contacto con él, seguir un orden descendente(cabeza, cara, brazos, tronco, zona genital y ano y piernas), poniendo especial cuidado en zonas como los ojos, nariz, orejas, axilas, zonas submamarias, ombligo y zonas interdigitales.
Si el paciente puede colaborar, aunque sea mínimamente, lo animaremos a que participe y por lo menos realice su higiene genital y si no es posible realizarle esta de arriba hacia abajo. Dar un masaje de crema hidratante y perfumar con colonia si el paciente estaba acostumbrado. Además, periódicamente se tendrá que tener una higiene de uñas de pies y manos.


Juan Luis García Lázaro

Terapeuta Ocupacional en CITEA


Mantener la autonomía de la persona con demencia en el domicilio

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Uno de los efectos más evidentes de la demencia a nivel físico y cognitivo es la progresiva pérdida de la autonomía de la persona enferma. Para combatirla existen diversas estratégicas y técnicas que ayudan a mantener el máximo tiempo posible la independencia, ralentizando así los efectos de la enfermedad.

Mantener la autonomía de la persona con demencia debe ser uno de los objetivos de su tratamiento cada día. A partir del inicio de la enfermedad, la persona con demencia irá abandonando progresivamente las actividades que antes realizaba e irá perdiendo la capacidad para desenvolverse en su entorno de manera satisfactoria. Para facilitar la adaptación y el manejo de la nueva situación que provocará el desarrollo de la enfermedad, es importante que la persona realice en el domicilio el máximo de actividades posible, ya que, cuando realizamos tareas tan sencillas como comer, estamos, al mismo tiempo, estimulando otros aspectos muy importantes como las capacidades sensoriales, perceptivas, cognitivas y motrices.
La estimulación por parte del cuidador debe realizarse a través de las actividades cotidianas en el domicilio. Hay que tener en cuenta que no se beneficia a la persona realizando tareas que puede hacer, ni ayudándole si no es necesario. El cuidador deberá ir adaptando su ayuda a las capacidades del enfermo, por lo tanto, debe evitar las actitudes sobreprotectoras que refuercen la dependencia de la persona y dejar que continúe realizando las actividades que todavía sabe realizar. Si la persona comete un error no se le debe dar importancia y reforzar positivamente las cosas que hace bien.

Mantener la autonomía de la persona con demencia a través de la rutina

El establecer una rutina diaria y planificar las actividades es de vital importancia. Esto le ayudará al enfermo a mantener unos hábitos diarios, reducir su desorientación, además de contribuir a mejorar su autoestima y calidad de vida.
En los estadios iniciales de la enfermedad es recomendable fomentar la autonomía en las actividades de autocuidado (aseo personal), ocio (baile, ir al cine, ejercicio físico) y productivas (tareas del hogar.), en las que la persona se sienta útil y teniendo en cuenta los gustos y costumbres de la persona.
Algunos ejemplos de estimulación en el domicilio son los siguientes:

  • Tareas domésticas como hacer la cama, cocinar acompañado de otra persona, poner y quitar la mesa, etc.
  • Colaborar en la elección de la ropa, ordenar el armario y simplificar la organización del mismo.
  • Simplificar las secuencias de las actividades básicas (baño, vestido y aseo personal). Todas se descomponen en otras más fáciles, que puede que hagan sin ayuda. Se debe repetir instrucciones en cada paso.
  • Realizar actividades de ocio que le motive (oír música, bailar, pasear, pintar, etc.).

En definitiva, se trata de mantener la autonomía de la persona el mayor tiempo posible, trabajando las capacidades que aún mantiene, fortaleciendo la conexión con su entorno y creando una rutina diaria que le estimule y le sea gratificante.


Mónica Guzmán Palomares

Terapeuta Ocupacional en CITEA


Mi abuela tiene Alzheimer: cómo viven los nietos la enfermedad

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“Mi abuela tiene Alzheimer” o “Mi abuelo tiene Alzheimer” es una realidad a la que se enfrentan muchas personas cada día. Los abuelos han sido siempre piezas fundamentales en las redes familiares, pero su importancia ha ido creciendo en las últimas décadas: el cuidado de los nietos es imprescindible para la conciliación en muchas familias, también resultan clave para mantener las familias unidas. Por eso, la aparición de la enfermedad de Alzheimer supone una gran conmoción emocional en toda la familia. En este artículo analizamos la manera en que los nietos se enfrentan a esta realidad y cómo podemos ayudarles a disminuir su impacto emocional.

En la actualidad, el fuerte vínculo existente entre abuelos y nietos es un hecho innegable. Este vínculo se ve favorecido principalmente por el hecho de que sean los abuelos los cuidadores de sus nietos en las etapas más tempranas de la vida. No obstante, es aceptado socialmente ocultar las enfermedades a los menores, también cuando un abuelo o una abuela tiene Alzheimer. Como consecuencia no se les hace partícipes de las situaciones derivadas que acontecen durante una enfermedad como la demencia tipo Alzheimer.

Participar y no excluir

En las demencias existe un duelo paralelo a la enfermedad. Se trata del duelo por las capacidades que va perdiendo el abuelo conforme va avanzando la enfermedad. Los niños son conscientes de estas pérdidas, por lo que es necesario que se les explique y no se les excluya de los acontecimientos. De esta manera podrán aceptar mejor la enfermedad. Así pues, participar en el cuidado de su abuelo les va a permitir afrontar la situación de manera más positiva.
Por su parte, la demencia es una enfermedad de gran impacto emocional y que da lugar a una serie de cambios en la estructura familiar. Un cambio en la relación entre los abuelos con demencia y sus nietos es lo que se conoce como “inversión de roles” y que hace mención a los cambios evolutivos del intercambio de ayudas entre abuelos y nietos. Mientras que en los comienzos de esta relación son los abuelos los que proporcionan recursos y ayuda a sus nietos, en una etapa posterior, la relación de ayuda se invierte.
Por otro lado, a pesar de que la gran mayoría de bibliografía existente sobre el impacto que supone tener un familiar con demencia se centra en el cuidador principal, existen ciertas investigaciones para conocer el impacto que supone en el menor la enfermedad de su abuelo. Entre los aspectos positivos se destaca el aumento del vínculo afectivo con los padres y el fomento del uso del humor entre los integrantes de la familia. Por su parte, también existen consecuencias negativas. Como la percepción de menor cercanía con el abuelo, la disminución de tiempo para la resolución de conflictos familiares y el hecho de que la mayoría de conversaciones familiares están relacionadas con la persona enferma.

Cuidando sus emociones

En relación a las emociones que acompañan al menor, las más destacadas son la satisfacción, el sentimiento de pérdida y la culpabilidad. Por otro lado, los maestros no suelen conocer la situación familiar que viven sus alumnos. Este hecho puede dificultar la comprensión de ciertas actitudes del menor en su entorno escolar.
Concluyendo, a los nietos se les debe hacer partícipes de la enfermedad cuando el abuelo o la abuela tiene Alzheimer. Así los ayudamos a aceptar de manera más positiva la inversión de roles que se produce en el seno familiar. Normalizar la enfermedad entre todos los integrantes de la familia puede ayudar a disminuir el gran impacto emocional que supone tener un familiar con demencia.

Alba Sánchez Moya.

Psicóloga. Especialista en Neuropsicología en CITEA.


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