¿Cuándo utilizar silla de ruedas o andador?

FORMACIÓN ALZHEIMER, Preguntas y respuestas, Profesionales hablan 3 Comentarios

andador

Una persona interesada en consultar sobre cuando es oportuno utilizar el andador o utilizar la silla de ruedas para apoyar a una persona dependiente, realiza la siguiente pregunta:

Mi mamá cada vez anda peor y le cuesta mantener el equilibrio, siempre va con ayuda ya que sola no puede andar ¿si la empezamos a llevar de paseo en silla de ruedas aceleraremos que deje de andar lo poco que anda? O por casa puede andar un poco y luego ir al parque en silla y allí andar otro poco… tengo muchas dudas os agradecería me ayudaseis también os pregunto por el andador ¿hay que utilizarlo antes de acudir a la silla?.

En primer lugar, comentarle que para poder resolver sus dudas de forma precisa sería necesario conocer si la persona a la que usted hace referencia padece alguna enfermedad (Alzheimer, Parkinson, …) y en qué fase de la misma se encuentra, si ha sufrido accidente cerebrovascular o si las alteraciones de la marcha que presenta son consecuencias propias de la edad avanzada.

Asimismo, para poder indicarle cómo actuar con ella de forma concreta en relación a la marcha, se debería realizar previamente una valoración de fisioterapia en la que se evalúa, entre otros, el equilibrio, la coordinación de movimientos y la ejecución de la propia marcha (pasos, verticalidad, braceo, ritmo, base de sustentación, etc.).

No obstante, trataremos de responder a sus preguntas en términos generales:

En lo referente a los traslados, el objetivo que siempre nos marcamos es que se realicen de la forma más independiente posible, si sus capacidades físicas y cognitivas así lo permiten.

En el caso que nos comenta, parece ser que esa falta de equilibrio requiere ayuda de otra persona para caminar, incluso para trayectos cortos. Lo conveniente es incentivar al máximo posible la autonomía del paciente, por tanto, el paso previo a caminar con ayuda de otra persona, es intentar la marcha con ayuda del andador, aunque requiera de acompañamiento constante por el riesgo de caídas, ya que favorece la mencionada independencia en los traslados. Así pues, como primer objetivo se podría intentar que camine por el domicilio con andador y, posteriormente, hacerlo en la calle, realizando pequeños paseos en los que vayamos aumentando la distancia de forma progresiva.

Ahora bien, si la persona no presenta la adecuada fuerza muscular para caminar trayectos medios y largos, o con obstáculos, de forma que la propia marcha le produce excesiva fatiga incluso con descansos esporádicos y con andador, es aconsejable realizar los traslados en silla de ruedas, para evitar consecuencias negativas por sobresfuerzo. Para los trayectos medios y largos es necesario evaluar si la potencia muscular del tronco es suficiente como para mantener la verticalidad, y si la de los miembros inferiores y superiores, respectivamente, le permite realizar los pasos de forma correcta y empujar el andador, todo ello teniendo en cuenta el tiempo requerido para la distancia en cuestión.

Si llegamos a la conclusión de que es necesario realizar ciertos traslados en silla de ruedas (por ejemplo al parque que usted menciona), tener muy en cuenta que debemos evitar que “se acostumbre” a la silla de ruedas, es decir, evitar que se utilice para aquellos otros lugares o distancias que puede recorrer caminando, ya que dicha actuación facilitaría la debilidad muscular, la falta de equilibrio y, por tanto, sería perjudicial para su independencia funcional.

Por último, para favorecer el mantenimiento de la autonomía y correcta ejecución de la marcha, es indispensable que los pacientes realicen de forma independiente todas aquellas actividades de la vida diaria que puedan realizar (según sus capacidades físicas y cognitivas). Por ejemplo, a la hora de sentarse y levantarse, es positivo que reciban la mínima ayuda posible: es preferible que se levanten del asiento de forma independiente, sin logran hacerlo, aunque solamente sean capaces apoyando manos y tras varios intentos, a que se levanten “a la primera” pero con ayuda de otra persona.

Esperamos haber podido ser de su ayuda. Si necesitara más información, no dude en escribirnos. Muchas gracias.

Francisco Rodríguez Chacón. Fisioterapeuta.

3 Responde a ¿Cuándo utilizar silla de ruedas o andador?

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  2. Francisca Herrera

    Estimado Francisco
    Ruego me pueda responder, tengo una tía con Alzheimer pero solo tiene 56 años, además tiene artrosis y solo vive con mi tío que es mayor que ella y padece de alguna patologías como silicosis y problemas en la próstata. Lamentablemente mi tía se ha caído en varias ocasiones y el quiere que ella utilice silla de ruedas pero ella no quiere.
    No se como ayudarlos, me puedes aconsejar sobre que sería lo mejor en este caso por favor

     
    • citea

      Hola buenas tardes. Lo conveniente sería trabajar para que ella mantenga su autonomía el mayor tiempo posible. Si está teniendo riesgo de caídas igual la debería visitar un fisioterapeuta en su domicilio que diagnostique y recomiende tratamiento oportuno. La silla de ruedas debe ser la última de las opciones, porque la debilidad muscular una vez usándola diariamente irá en aumento. Saludos

       

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